Ahorrar dinero no puede ser el objetivo de una reforma electoral: Luis Carlos Ugalde
Ugalde advierte que la narrativa del “ahorro” es una trampa retórica, y alerta sobre los riesgos: debilitamiento del INE, reducción de plurinominales, desaparición de OPLES y una posible revocación de mandato adelantada con fines políticos.
Aún sin conocer el texto definitivo de la reforma electoral que prepara el Gobierno Federal, las señales que se filtran generan inquietud en sectores políticos, empresariales y ciudadanos. Para Luis Carlos Ugalde, expresidente del IFE y una de las voces más autorizadas en materia electoral, el foco debe estar donde duele: no en el discurso de “ahorro”, sino en el impacto real sobre la democracia, la libertad del voto y el equilibrio institucional.
En entrevista para LíderIN, Ugalde traza un diagnóstico crítico. Advierte sobre una reforma construida desde argumentos populares pero engañosos; señala la omisión del crimen organizado en la discusión electoral; y llama a traducir el debate técnico a una narrativa cotidiana que la ciudadanía pueda entender antes de que la ventana se cierre.
“Ahorrar dinero”, la trampa que confunde
VF: Luis Carlos, gracias por estar en Puebla. Aunque todavía no se conoce la propuesta formal de reforma electoral, ya se discuten temas clave: recursos de campaña, plurinominales, INE… Desde tu lectura ¿qué es lo que más debe preocuparnos?
LCU: Lo primero es el criterio de “hay que ahorrar dinero”. Es una trampa retórica. El objetivo de una reforma electoral no puede ser ahorrar dinero por ahorrar dinero. Si el problema fuera el dinero, mejor solucionen las finanzas de Pemex, o la quiebra de Mexicana de Aviación, o dejen de regalar petróleo. Una reforma electoral debe tratar de cómo expandimos la libertad del voto, cómo garantizamos el pluralismo y cómo logramos que los gobiernos rindan cuentas. El problema de esa trampa es que confunde. Si preguntas: “¿Te gustaría que hubiera menos diputados y ese dinero se invirtiera en becas?”, todos dirán que sí. Es un planteamiento tramposo.
El gran ausente: el crimen organizado
VF: ¿Cuáles son los riesgos del enfoque que se está planteando?
LCU: Me preocupa mucho que el tema más importante de todos, la presencia del crimen organizado en las entrañas de las elecciones, no esté incluido. ¿Cómo haces una reforma electoral sin discutir el problema central? Lo que se está filtrando es que quieren reducir plurinominales. Eso dejará sin voz a muchos segmentos de la población. No le conviene a México.
INE: el derecho a votar también se organiza
VF: También se habla de recorte de recursos al INE, afectación al servicio civil y eliminación de OPLES. ¿Qué implicaciones tendría esto?
LCU: El INE instala una casilla cerca de tu casa cada tres años. La gente lo sabe: caminas unas calles y votas. Y el voto se cuenta. Eso está en riesgo. Porque si quieres “ahorrar”, a lo mejor ahora tienes que trasladarte una hora en transporte público a un centro de votación, o la organización será menos eficiente. No es solo una discusión administrativa: es el derecho a votar en condiciones libres, accesibles y confiables.
OPLES: compactar sí, desaparecer no
VF: Se argumenta que eliminar OPLES reduciría costos. ¿Esto es viable?
LCU: El INE puede dar su punto de vista, pero no tiene un mecanismo jurídico para bloquear lo que apruebe el Congreso. Ahora, los OPLES tienen sentido: las elecciones locales son distintas a las federales. Pueden compactarse y mejorarse, pero desaparecerlos por completo resta capacidad institucional. Y al final afecta a la gente. No veo necesidad real de desaparecerlos. Es un exceso.

Si quieren ahorrar, ahí está Pemex
VF: El argumento del gobierno insiste en el ahorro…
LCU: Pemex está perdiendo 500 mil millones de pesos al año. Es un despilfarro. Mexicana de Aviación es un despilfarro. El Tren Maya es un despilfarro. El AIFA va vacío. Si se trata de ahorrar, hay mecanismos mucho más serios que debilitar instituciones electorales.
Revocación de mandato adelantada: propaganda y campaña
VF: También preocupa la posibilidad de adelantar la consulta de revocación de mandato…
LCU: Esa es otra trampa. Yo no veo a nadie que quiera quitar a Sheinbaum. Tiene buen nivel de aprobación. Pero quieren adelantar la revocación a 2027 para hacer un acto de propaganda y convertirla en jefa de campaña de Morena. Eso mete mucha inequidad en el proceso electoral.
Riesgo máximo: elecciones formales, pero sin alternancia
VF: En el escenario más extremo, ¿qué está en juego?
LCU: El riesgo más radical es que las elecciones dejen de ser útiles. Que formalmente existan, pero en los hechos gane siempre el mismo partido: Morena. Que durante los próximos cuarenta años, hagas lo que hagas, gane Morena. Eso ya lo vivimos en México en el siglo XX: el PRI durante décadas ganaba, y cuando no ganaba, arrebataba. Por eso se creó el IFE en 1990.
Cómo se defiende la democracia: narrar lo técnico en la vida diaria
VF: Dijiste algo clave: la “ventana” está por cerrarse. ¿Cómo se puede reaccionar y participar desde la ciudadanía?
LCU: Para la mayoría, esto no es tema de la vida diaria. Es técnico: plurinominales, INE, representación… La gente está lejos de eso. Pero sí entiende que cada tres años puede votar, y entiende lo que significa su credencial de elector. Entonces, partidos, empresarios, medios y organizaciones deben explicar qué significa la reforma en términos cotidianos: que podrías perder el derecho a decidir quién es tu diputado o tu alcalde, y que eso puede abrir la puerta a gobiernos más corruptos. El gobierno usa mensajes fáciles, pero engañosos: “Voy a quitarles dinero a los partidos para dártelo en becas”. Hay que construir una narrativa que diga: queremos proteger tu derecho a votar, tu credencial, tu representación y tu capacidad de sacar del poder a quien te decepcione.
El Partido Verde: pragmatismo puro
VF: Rumbo a la elección intermedia, el Partido Verde parece distanciarse de Morena. ¿Qué lectura haces?
LCU: El Verde siempre ve por sus intereses. Se coligó con PAN, luego con PRI y ahora con Morena. Ven esta reforma como un riesgo para su supervivencia. Son leales a sí mismos. Si les quitan dinero o diputados, votarán en contra. Y si votan en contra, la reforma no se aprueba.

Puebla: potencial enorme, rezago doloroso
VF: Hablemos de Puebla. ¿Cómo ves el panorama rumbo a 2027?
LCU: Me preocupa Puebla. Es una sociedad diversa, con universidades, gran potencial económico. Pero ha sido mal gobernada en los últimos veinte o veinticinco años. Puebla podría ser una potencia nacional y está rezagada. Lo poco que se escucha fuera del estado es que las cosas no marchan bien. Es triste. En 2027, los poblanos tendrán oportunidad de reflexionar su voto. Ojalá que Puebla esté a la altura de sus capacidades.
¿La marca Morena seguirá alcanzando?
VF: ¿La marca Morena seguirá jalando con candidatos desconocidos?
LCU: Morena tiene ventaja, a pesar de los escándalos y cuadros incompetentes. Pero se está resquebrajando. Hay insatisfacción, pero del otro lado no hay quién “cache la pelota”. Esa es la crisis de la oposición: no ha recuperado el valor de su marca. 2027 puede ser una gran oportunidad.
Campañas adelantadas y posibilidad de reequilibrio
VF: Una reflexión final para nuestra audiencia, rumbo a la elección intermedia.
LCU: Las campañas van a adelantarse muchísimo. Estamos en enero de 2026 y la elección es junio de 2027. Pero si adelantan revocación de mandato a 2027, desde este año se moverán las cosas. He escuchado que Morena quiere nombrar candidatos a gobernador en junio. Se va a adelantar la grilla, se va a polarizar el país. Pero si la reforma no obstruye el voto, lo natural en una intermedia es un reequilibrio: Morena podría perder la mayoría calificada en Diputados. Eso es bueno para la democracia. La alternancia fortalece. Porque cuando un partido no tiene contrapesos, abusa del poder, se corrompe y siembra la semilla de su propia destrucción.
VF: La discusión electoral de 2026 no solo anticipa un choque político: define el futuro de la gobernabilidad en México. Mientras el oficialismo enmarca la reforma en el discurso del “ahorro”, voces como la de Luis Carlos Ugalde advierten que el debate real es otro: garantizar elecciones libres, representación plural y contrapesos institucionales. En un país marcado por la polarización y la sombra del crimen organizado sobre los procesos democráticos, el reto será traducir lo técnico a lo cotidiano: hacer entender que el voto no es un trámite, sino una libertad que se construye y se defiende.
Citas destacadas:
“Ahorrar dinero no puede ser el objetivo de una reforma electoral. Es una trampa retórica.”
“El crimen organizado está metido en las elecciones, y ese tema ni siquiera aparece en la discusión.”
“El riesgo más radical es que haya elecciones formales, pero que en los hechos gane siempre el mismo partido.”
“Si quieren ahorrar, ahí está Pemex: 500 mil millones de pesos perdidos al año.”
“Sin contrapesos, cualquier partido abusa del poder, se corrompe y siembra su propia destrucción.”
