México se prepara ante posible crisis migratoria
Contención

México empezó ya a delinear su estrategia para enfrentar una eventual crisis en la frontera con Estados Unidos si Donald Trump concreta la amenaza de aplicar la mayor deportación de migrantes cuando asuma la presidencia.
Por: Sofía Miselem. Foto: Herika Martínez, AFP.
Ante la amenaza de mayores aranceles, México apuesta por medidas para contener el avance de migrantes hacia la frontera, y otras que bloquearían las deportaciones hacia su territorio. La presidenta Claudia Sheinbaum ha adelantado algunas líneas de acción en un contexto de incertidumbre.
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La mandataria ha sostenido dos diálogos telefónicos con el presidente electo, quien anunció que impondrá un arancel de 25% a las exportaciones de México y Canadá —sus socios en el T-MEC— si no detienen la migración ilegal y el tráfico de fentanilo.
En la segunda plática, que tuvo lugar el 27 de noviembre, Sheinbaum desmintió que caravanas de migrantes avancen hacia Estados Unidos, como ocurrió en 2018 durante el primer gobierno de Trump (2017-2021). En noviembre pasado salieron tres grupos de migrantes desde el sur de México, pero se han dispersado tras recibir permisos de estadía.
De hecho, desde que Sheinbaum asumió el poder el pasado 1 de octubre, las autoridades han interceptado diariamente a unos 5400 migrantes, frente a 3400 en el tramo final de su antecesor, según cifras oficiales al 3 de diciembre. México aplica una “estrategia de contención y agotamiento”, comentó a AFP Stephanie Brewer, directora para México de la Oficina para Asuntos Latinoamericanos (WOLA).
Durante el anterior gobierno, México desplegó a miles de agentes de la Guardia Nacional para contener la migración, lo que Trump describió como un “muro humano” que le “construyó” el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, con quien tuvo una relación cercana.
Pese a la advertencia de activistas sobre una avalancha de migrantes antes de la posesión de Trump el 20 de enero, los albergues de Ciudad Juárez permanecen semivacíos, una tendencia que se mantiene desde que Washington lanzó la aplicación móvil CBP One para gestionar citas de asilo.
“No sabemos qué nos espera (…), nos dicen tantas cosas…”, comenta en uno de esos refugios la venezolana Bárbara Mendoza, de 28 años, mientras amamanta a su hijo. “Si no les llega la cita (antes del 20 de enero), van a ir a entregarse” a las autoridades estadounidenses, señala Juan Fierro, director del albergue El Buen Samaritano. Fierro lleva tres meses sin recibir migrantes porque —según él— son retenidos y regresados al sur México.
Las cifras actuales distan de los niveles récord alcanzados entre 2021 y 2023, cuando unos dos millones de migrantes llegaron a Estados Unidos, principalmente a través de la frontera con México, huyendo de la pobreza, la violencia o de gobiernos autoritarios.
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