El turismo no necesita ocurrencias sexenales ni campañas pasajeras. Requiere visión, estrategia y una alianza permanente entre el gobierno y la iniciativa privada. Esa es la convicción de Gregory Camacho, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) de Puebla, quien plantea una ruta clara para convertir al estado en uno de los destinos más competitivos del país.
En esta charla, habla de inversión, seguridad, infraestructura e innovación, y del gran reto pendiente: construir una política turística que trascienda administraciones. “Puebla tiene todo para competir con cualquier destino del país”, afirma categórico.
¿Qué momento vive hoy la industria turística de Puebla?
Puebla atraviesa un momento de cohesión y articulación entre los distintos actores del sector. Tenemos uno de los portafolios turísticos más completos de México: bosque de niebla y desierto, turismo religioso, belleza natural, gastronomía, arquitectura prehispánica, colonial y contemporánea, además de atractivos únicos como Africam Safari y Arboterra. El reto ahora es convertir esa riqueza en una estrategia compartida que genere mayor desarrollo económico.
¿Qué necesita Puebla para competir con los grandes destinos turísticos de México?
Lo primero es dejar de reinventar la marca turística en cada cambio de gobierno. Puebla requiere un Plan Estratégico de Turismo construido entre la iniciativa privada y las autoridades, con objetivos claros y continuidad. La competitividad no depende únicamente de la promoción. También exige infraestructura, conectividad, seguridad, innovación, capacitación y una identidad de marca sólida.
¿Cómo evalúa hoy la relación entre los empresarios y el gobierno?
Existe una comunicación mucho más cercana entre el sector turístico y los tres niveles de gobierno. Sin embargo, todavía hace falta asignar un mayor presupuesto al desarrollo turístico. Estados como Baja California y Quintana Roo han demostrado que, cuando el turismo ocupa un lugar prioritario en la agenda pública, los resultados llegan. La colaboración permanente entre el gobierno y la iniciativa privada será la mejor herramienta para acelerar el crecimiento.
¿Qué indicadores deberían preocupar más al sector?
No basta con saber cuántos turistas llegan. Necesitamos conocer de dónde vienen, cuánto tiempo permanecen, cuánto gastan y qué experiencias consumen. Esa información permitirá diseñar mejores estrategias y aumentar el impacto económico del turismo.
Después del Mundial 2026, ¿qué oportunidades identifica para Puebla?
En realidad, el Mundial tuvo un impacto limitado para Puebla. Aumentó la afluencia en restaurantes y centros de consumo durante algunos partidos, pero no representó un cambio estructural para el turismo del estado. La verdadera oportunidad sigue siendo construir una estrategia permanente y no depender de eventos extraordinarios.
¿Qué tipo de turismo debe buscar Puebla?
Debemos atraer visitantes que privilegien las experiencias de calidad. Turismo cultural, gastronómico, de reuniones, naturaleza, bienestar y lujo. El objetivo no es romper récords de visitantes, sino incrementar la derrama económica y generar beneficios para las comunidades.
¿Cuál es el principal obstáculo para atraer mayor inversión turística?
La inversión siempre busca certidumbre. Cuando existen condiciones de seguridad, infraestructura adecuada, reglas claras y visión de largo plazo, los inversionistas responden. Puebla tiene ventajas competitivas suficientes para atraer nuevos proyectos.