Rafael Olivos, liderazgo con vocación de servicio

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El nuevo secretario general del SNTSS explica los desafíos de un sistema de salud que exige mucho más que discursos.

Con más de 34 años de trayectoria en el IMSS y apenas un año y medio al frente del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, Rafael Olivos Hernández asume una responsabilidad de escala mayor: representar a una de las fuerzas laborales más grandes del país y participar, desde el sindicalismo, en la transformación de la salud pública en México.

El dirigente sindical habla de los retos estructurales del IMSS, la fuerza de su contrato colectivo, la participación creciente de las mujeres, el combate a la corrupción y el delicado equilibrio entre representación laboral, institucionalidad y servicio a los derechohabientes.

Un liderazgo con raíces profundas

Para Olivos Hernández, la experiencia clínica y la experiencia sindical no son caminos paralelos, sino complementarios. Su visión parte de una idea sencilla, pero poderosa: mientras un médico atiende pacientes de manera individual, un dirigente puede abrir condiciones para beneficiar a millones.

Tiene poco más de un año y medio en la Secretaría General, pero más de treinta años en el sector Salud. ¿Qué representa para usted este momento?
Es una gran responsabilidad. Tengo 34 años como trabajador del IMSS y más de dos décadas en el ámbito sindical. Hoy, desde esta posición, la posibilidad de incidir es mucho mayor: no solo en la vida de los trabajadores, sino en la atención de más de 77 millones de derechohabientes.

El sindicalismo como instrumento de impacto social

Lejos de una visión cerrada o meramente gremial, el líder sindical plantea una lectura más amplia de su función: proteger al trabajador, sí, pero sin perder de vista que el centro del sistema es el paciente.

¿Qué es lo que más le apasiona del sindicalismo hoy en México?
La posibilidad de multiplicar el impacto. Desde un consultorio puedes atender a veinte pacientes al día; desde el sindicato, puedes generar condiciones que beneficien a cientos de miles de trabajadores y millones de usuarios. Para nosotros, el paciente es el centro: sin derechohabientes, no hay institución ni sindicato.

Entre la teoría y la realidad laboral

En un país donde la conversación sobre sindicatos suele oscilar entre el prejuicio y la polarización, Olivos propone matices. Reconoce que la realidad laboral no admite lecturas simples, y que la organización colectiva responde a una necesidad humana y funcional.

Se dice que si hubiera patrones justos no existirían los sindicatos. ¿Qué opina?
Es una reflexión interesante, pero la realidad es más compleja. Los sindicatos existen para proteger la materia de trabajo. En nuestro caso, eso implica también cuidar a los pacientes. La dinámica laboral responde a la naturaleza humana, que siempre requiere organización y supervisión.

Radiografía del IMSS: el gran reto estructural

En su diagnóstico, una palabra se repite con insistencia: infraestructura. Para el dirigente, ahí está la grieta histórica del sistema, y también una de sus mayores urgencias.

Desde su posición, ¿cuáles son los principales retos para garantizar servicios de calidad?
El mayor desafío es la infraestructura. El IMSS tuvo un crecimiento acelerado en sus primeras décadas, pero luego hubo un rezago significativo. Hoy estamos retomando el crecimiento, pero el déficit acumulado sigue siendo un obstáculo. El reto es doble: mejorar la calidad y ampliar la capacidad de atención.

Una fuerza laboral de escala global

Hablar del IMSS es hablar de una estructura monumental. No solo por su peso en el sistema de salud, sino por el tamaño de su plantilla laboral y la complejidad de su operación diaria.

¿Cuántos trabajadores integran actualmente el IMSS?
Somos más de 456 mil trabajadores sindicalizados, lo que pone al IMSS entre los mayores empleadores del mundo. En total, la institución supera los 500 mil trabajadores.

¿Cómo está conformada la plantilla?
Es mayoritariamente femenina: 60% mujeres y 40% hombres. Esto también define muchas de nuestras prioridades sindicales.

Contrato colectivo: un referente en América Latina

El contrato colectivo es, para el dirigente, una especie de columna vertebral del sistema. No solo por su antigüedad, sino por su capacidad de adaptación y por el estándar de prestaciones que, asegura, lo convierte en un referente regional.

¿Qué distingue al contrato colectivo del sindicato?
Es uno de los más sólidos de América Latina. Se ha construido durante décadas y sigue evolucionando. Hoy incorporamos temas innovadores, como la salud mental, donde somos pioneros en la región.

Salud mental y entorno laboral: una nueva agenda

El sindicalismo contemporáneo ya no solo discute salarios y plazas. También entra en territorios antes invisibles: violencia laboral, acoso, desgaste emocional y riesgos psicosociales.

¿Cómo enfrentan temas como el acoso laboral o la violencia de género?
Contamos con protocolos específicos y estructuras institucionales para atender estos casos. Además, trabajamos en la identificación de riesgos psicosociales. La salud mental ya es un eje central de nuestra agenda.

Déficit de personal: avances y pendientes

Aunque reconoce avances en la contratación y el fortalecimiento de la plantilla, Olivos no maquilla el diagnóstico: el sistema sigue operando con una carencia histórica que no puede resolverse de un día para otro.

¿Cómo enfrentan la falta de personal?
En los últimos años hemos logrado avances importantes. Se han creado más de 60 mil plazas, muchas de ellas destinadas a fortalecer áreas de importancia crítica. Sin embargo, el déficit persiste, sobre todo por la falta histórica en la formación de médicos especialistas.

Una estrategia de crecimiento gradual

La expansión del sistema no depende únicamente de voluntad política. También exige tiempo, hospitales, presupuesto y una estrategia sostenida para la formación de talento médico.

Hoy hay más de 25 mil médicos en formación. Es un proceso gradual, porque también depende de la infraestructura disponible. No es posible formar más personal sin hospitales suficientes.

Relación con el gobierno y el sector privado

La interlocución institucional es otro eje de su gestión. El dirigente habla de una relación de cooperación con el gobierno y de diálogo con el sector empresarial a través de los espacios formales del IMSS.

¿Cómo es la relación del sindicato con el gobierno y la iniciativa privada?
Es una relación institucional sólida. La pandemia fortaleció la colaboración. Hoy existe una visión más clara del papel del IMSS y de sus trabajadores en el sistema de salud.

La percepción pública: entre cifras y narrativa
Olivos también cuestiona la manera como se construye la conversación pública sobre la salud: mientras los errores aislados se amplifican, los logros estructurales suelen quedar fuera del reflector.

Las quejas siguen siendo un tema recurrente. ¿Cómo lo interpreta?
Han disminuido de manera significativa. Si se comparan con el volumen de atención, representan un porcentaje mínimo. El problema es que lo negativo siempre tiene mayor visibilidad.

Puebla: reconstrucción y futuro

El caso poblano resume varios de los desafíos del sistema nacional: infraestructura dañada, presión hospitalaria y una ruta de reconstrucción que avanza, aunque todavía con rezagos.

¿Cuál es su diagnóstico del sistema de salud en Puebla?
El sismo de 2017 dejó un impacto profundo, en especial con la pérdida del hospital de San Alejandro. Hoy hay proyectos en marcha para recuperar la capacidad instalada. Aún hay déficit, pero se avanza.

El sindicalismo del futuro

Más allá de la coyuntura, el secretario general coloca la mirada en la evolución interna del sindicato: más participación femenina, mayor profesionalización y cuadros mejor preparados.

¿Debe transformarse el sindicalismo en México?
Cada sindicato debe definir su ruta. En nuestro caso, uno de los grandes retos es fortalecer la participación de las mujeres y profesionalizar nuestras estructuras.

Corrupción y política: líneas claras

En dos de los temas más delicados para cualquier liderazgo sindical, Olivos busca marcar distancia: cero tolerancia a la corrupción y respeto absoluto a la libertad política de los trabajadores.

¿Cómo enfrentan la corrupción y la influencia política?
Con transparencia y cero tolerancia. Tenemos cumplimiento total en materia de rendición de cuentas. En lo político, respetamos la libertad de cada trabajador. No hay línea ni imposición.

Tres avances clave del IMSS reciente

A manera de cierre, el dirigente resume los signos que, desde su perspectiva, muestran una etapa de fortalecimiento institucional.

Para cerrar, mencione tres avances concretos del IMSS en los últimos años.

  1. Crecimiento en la infraestructura hospitalaria.
  2. Creación de más de 60 mil plazas.
  3. Mejores incrementos salariales en más de dos décadas.

Rafael Olivos Hernández habla del sindicalismo con una combinación de institucionalidad, convicción gremial y discurso técnico. Su apuesta parece clara: reposicionar al sindicato como defensor de los derechos laborales, y también como un actor con capacidad para incidir en la calidad del sistema de salud.

En tiempos de alta exigencia para las instituciones públicas, esa narrativa busca abrirse paso entre pendientes estructurales, la presión presupuestal y la necesidad de reconstruir confianza. El tamaño del desafío no es menor. Tampoco lo es la responsabilidad.

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