El nuevo mapa turístico de México. Siete destinos redefinen el futuro de la inversión turística. México atraviesa una nueva etapa en su desarrollo turístico: el atractivo de sus grandes destinos se mantiene, pero el crecimiento de la industria abre espacio a ciudades y regiones que han entendido que competir por el viajero del futuro exige mucho más que paisajes.
Hoy, la infraestructura, la conectividad, la inversión privada, la conservación ambiental y la capacidad de generar experiencias únicas son activos estratégicos. El turista busca autenticidad y calidad, y el inversionista observa mercados con potencial de crecimiento, capacidad para atraer capital, generación de empleos y desarrollo regional.
Estos son siete lugares que están en el radar de LíderIN. Mérida avanza como un polo urbano y cultural con vocación internacional creciente; Barrancas del Cobre convierte la aventura y el patrimonio rarámuri en una industria de experiencias, mientras Parras de la Fuente aprovecha la expansión del enoturismo.
A ellos se suman otros cuatro territorios que representan tendencias distintas: el lujo de Costa Alegre, la economía de la conservación en la Sierra Gorda, el modelo de turismo regulado en Islas Marías y la combinación de belleza natural, patrimonio y bienestar que ofrece Tlaxcala.