En un momento clave para la industria en México, Puebla enfrenta una disyuntiva: capitalizar las oportunidades globales o quedar rezagado frente a regiones que han avanzado con mayor velocidad. En este escenario, asumió el liderazgo de Canacintra Puebla una de las personalidades más jóvenes en su historia: Carlos Sosa, un dirigente que apuesta por la coordinación, la inteligencia de datos y la articulación regional como ejes para reposicionar al estado.
En entrevista con LíderIN, Sosa traza con precisión el diagnóstico del sector de la transformación y dibuja la ruta hacia una nueva etapa industrial.
Vicky Fuentes: ¿En qué momento se encuentra el sector de la transformación en Puebla?
Carlos Sosa: Vivimos una etapa compleja, pero con oportunidades enormes. Hay claridad en la ruta: si queremos que Puebla recupere el liderazgo industrial, necesitamos mayor coordinación. El talento existe, la base empresarial está, pero el factor decisivo será el trabajo conjunto entre actores.
Energía e incertidumbre global: el factor vigilado
VF: El contexto internacional ha presionado al sector energético. ¿Cómo lo están enfrentando?
CS: Hoy hay incertidumbre global derivada del conflicto en Medio Oriente, lo que podría impactar en los costos energéticos. Aún no vemos efectos directos en la industria local, pero estamos atentos. Desde Canacintra trabajamos para bajar información estratégica a los empresarios y difundir programas federales que permitan mitigar los riesgos. La clave es anticiparnos con información oportuna.
Nearshoring: la segunda oportunidad
VF: ¿Está Puebla listo para aprovechar el nearshoring?
CS: La primera ola no la aprovechamos lo suficiente. Ahora viene una segunda oportunidad, impulsada por la relocalización en América del Norte y el aumento del contenido regional. Estamos trabajando para que las inversiones se queden en nuestro ecosistema. No podemos repetir el error de quedar al margen.
Infraestructura: el gran pendiente
VF: ¿Cuáles son los principales obstáculos del sector?
CS: Es un reto multifactorial. Se requiere:
- Mejores condiciones regulatorias
- Mayor infraestructura industrial
- Coordinación efectiva con las autoridades
Otros estados han invertido agresivamente en parques industriales, y eso ha marcado la diferencia. Puebla necesita acelerar en ese rubro.
Intercambios empresariales: negocios que nacen del diálogo
VF: ¿Cómo se vinculan con otras regiones del país?
CS: Existe una dinámica muy activa. A escala nacional convivimos con más de setenta presidentes de Canacintra y múltiples sectores industriales. Hemos construido un bloque regional con estados como Veracruz, Tlaxcala y Oaxaca. A partir de estos vínculos surgen intercambios empresariales que permiten compartir proveeduría y conocimiento logístico, y a partir de ahí generar negocios. A veces, lo único que falta es comunicación.
Parques industriales: el cuello de botella
VF: ¿Qué está pasando con la infraestructura industrial en Puebla?
CS: El dato es contundente: en 2025 llegaron apenas 1.4 millones de dólares en nuevas inversiones. Es una cifra muy baja para un estado con el potencial de Puebla. El problema principal es la falta de espacios adecuados. Las zonas actuales están saturadas, y las nuevas opciones no siempre coinciden con lo que buscan los inversionistas. La zona del Arco Norte, por su conectividad logística, es especialmente atractiva. Ahí debe concentrarse parte del esfuerzo.
El espejo de Guanajuato
VF: ¿A qué modelo aspira Puebla?
CS: Un caso claro es Guanajuato, que en dos décadas desarrolló más de cincuenta parques industriales. Ese crecimiento no fue casualidad: requirió planeación, inversión y visión de largo plazo. Puebla tiene el talento, incluso exporta capital humano a esa región. El reto es generar las condiciones para retenerlo.
Industria automotriz y T-MEC: entre cautela y optimismo
VF: ¿Qué escenario enfrenta el sector automovilístico?
CS: Después de un 2025 marcado por la incertidumbre arancelaria, hoy hay mayor claridad. Sin embargo, la renegociación del T-MEC introduce nuevos riesgos. El principal desafío será el aumento en el contenido regional. Es viable, pero requiere tiempo. No puede imponerse de forma abrupta. La incertidumbre frena las inversiones, y ese es el factor que debemos cuidar.
Pulso Puebla: datos para decidir mejor
VF: Cuéntanos sobre el proyecto Pulso Puebla.
CS: Es una iniciativa que integra a empresarios, universidades, sindicatos y a la Iglesia para generar un análisis profundo sobre la realidad del estado. Estamos midiendo 79 indicadores en cuatro dimensiones:
- Económica
- Social
- Institucional
- Seguridad
La información ya existe, pero el valor está en interpretarla correctamente y generar propuestas concretas. Este proyecto busca convertirse en una herramienta clave para la toma de decisiones públicas y privadas.
Relación con el gobierno: del diálogo a los resultados
VF: ¿Cómo evalúas la relación con el gobierno estatal?
CS: Hay apertura, lo cual es positivo. Estamos entre un 8 y un 9 en términos de relación. El reto ahora es transformar esa apertura en resultados. La coordinación entre el gobierno y los empresarios es indispensable para el desarrollo económico.
Los sectores con mayor potencial
VF: ¿Qué industrias liderarán el crecimiento?
CS: Tres sectores destacan claramente:
- Automovilístico
- Metalmecánico
- Alimentos
Son pilares históricos de Puebla, con amplio margen de expansión.
Carlos Sosa cerrará su gestión con una visión clara: la industria poblana no carece de talento ni de vocación productiva, sino de articulación estratégica. En su narrativa, Puebla no está fuera del juego global. Está, más bien, en una pausa incómoda, esperando a que la coordinación, la infraestructura y las decisiones correctas activen su siguiente capítulo industrial. Ese capítulo, si se ejecuta con precisión, podría devolver al estado el protagonismo que alguna vez tuvo en el mapa manufacturero del país.